10 preguntas que se plantea quien vive el Homeschool – Madelen Goiria y Laura Mascaró

Hace unos meses me llegó un regalo muy especial de parte de Laura Mascaró. A raíz de mi post sobre su libro Sin escuela que leyó y le gustó mucho, decidió regalármelo en formato papel. Y este verano me sorprendió con la llegada no solo de su libro sino también de otro del que es coautora junto con Madelen Goiria, titulado “10 preguntas que se plantea quien vive el Homeschool“.

Madelen Goiria es doctora por la universidad del País Vasco cuya tesis se centra principalmente en la situación jurídica del homeschooling. Ha escrito una serie de 10 libros sobre el homeschool que, después de haber leído éste, creo que van a resultar casi imprescindibles en cualquier biblioteca de familia que eduque en casa, primeramente en la mía 🙂 Este libro en concreto se trata del octavo número de la serie y, como ellas mismas explican en el libro, “debería haber sido el número uno (…) pero al modo de la afamada serie de ciencia ficción Star Wars, el principio de la historia se encuentra relegado a entregas posteriores” (me encanta este toque friki, es genial)

Sobre Laura Mascaró poco tengo ya más que añadir. La conocí casi por casualidad y ahora soy muy muy fan de sus vlogs. He pasado de ver las noticias de TV a ver sus videos casi a diario (cuando la pequeña terremoto me lo permite, claro está). Abogada y madre unschooler de dos niños de 2 y 12 años, respectivamente, ahora se dedica principalmente a difundir la educación en el hogar como alternativa a la educación tradicional. Pero, como una vez me dijo, para ella lo ideal es que hubiera disponibles opciones de todo tipo, desde la educación en casa hasta escuelas centradas por ejemplo en el deporte, o en la ciencia, o en las artes, o en… de modo que cualquier familia pudiera elegir lo que realmente convenga mejor a sus hijos.

El libro “10 preguntas que se plantea quien vive el Homeschool” está dividido en dos partes: 10 preguntas que se plantea Laura, y 10 que se plantea Madelen. Se trata de 20 preguntas en total pero más convergentes de lo que parecen. Desde el tema “explicaciones a familiares y amigos” o “estar de acuerdo con la pareja” hasta temas puramente legales, ambas autoras dan su aportación desde su más personal punto de vista. Por ejemplo, la parte de Laura está casi más centrada en la propia familia, en cómo organizarse o en cómo vivir con esta situación, mientras que la parte de Madelen está más orientada al tema legal. Pero, sin embargo, ambas coinciden en muchos puntos y, al final, hablan de lo mismo. Porque los que nos planteamos este tipo de educación al final tenemos las mismas dudas: ¿seré capaz? ¿socializarán mis hijos? ¿tendré problemas legales? ¿cómo obtendrán certificaciones?…

Con este libro me ha pasado igual que con el de “Sin Escuela”. Tengo la sensación de que tendría que leerlo varias veces. Hace ya unas semanas que lo leí y ahora cuando me pongo a reseñarlo parece que necesito volverlo a leer otra vez. Quizás es porque estoy en el periodo inicial de desescolarización interior o, no sé, pero siento que necesito leerlos casi a diario.

El libro cuenta con un prólogo de Alan Thomas, que yo, en mi verde experiencia aún, no lo conocía. Después de leer el libro investigué un poco más. Se trata de un psicólogo, profesor e investigador y defensor del homeschooling. Encontré esta entrevista en YouTube en inglés que habla un poco sobre las diferencias entre la educación estructurada y más tradicional, y el homeschooling.

Este verano me he dado cuenta de lo que es realmente el unschooling. Os voy a poner un ejemplo claro. Valentina, dos años y 5 meses. Un día de este verano estamos en casa y quiere salir al patio. Le digo, como siempre he hecho, que para salir al patio tiene que ponerse los zapatos, que no puede salir descalza. La acompaño a su habitación para cogerle los zapatos y ponérselos. Mi sorpresa es que los coge ella y, sin ningún tipo de ayuda, se sienta en el suelo y se pone ambos zapatos correctamente. En ningún momento le hemos explicado cómo ponérselos, ni cuál es el zapato izquierdo ni el derecho, ni hemos hecho una “presentación Montessori” reglada ni cosas por el estilo. Ella sola, de su simple y magnifica observación propia de una niña de dos años, ha sabido cómo hacerlo. Eso es unschooling. Cuántas veces me habrá rondado por la cabeza la idea de estar haciéndolo mal, o de no ser suficiente. Pero entonces es cuando me acuerdo de una frase del libro, de Laura, que habla sobre el fracaso:

“El verdadero fracaso sería tener una venda tan grande en los ojos que no nos permitiera ver qué necesita cada uno de nuestros hijos y a actuar en consecuencia.”
Laura Mascaró – 10 preguntas que se plantea quien vive el homeschool

Si te ha gustado, si crees que puedo ayudar a más gente, comparte en RRSS y dale a me gusta.

Nuevo libro en nuestra biblioteca: Arcoíris de animales

A principio de verano, creo recordar, estuvimos en Águilas en una exposición de caravanas y autocaravanas donde también había una pequeña feria del libro. Y yo, que aunque ya me gustaría a mí tener una autocaravana para hacer mi gran deseado travelschooling, pues me lancé a lo que ahora mismo me puedo permitir y que además es una de mis pasiones: la lectura. Y allí encontramos una joyita inesperada para la peque. Se trata de “Arcoíris de animales” de Susaeta Ediciones (podéis comprarlo aquí)

Se trata de un libro fotográfico que clasifica a cientos de animales por colores. Tiene una calidad excelente y me pareció genial para enriquecer el vocabulario de Valentina (aunque con todo lo que habla igual me arrepiento 🙂 ).

Desde que nació nuestra hija tenemos libros en todas las habitaciones de la casa, salvo en los baños (¿quizás cuando llegue la operación pañal?). Y es algo que a la niña se le nota. Tener a su alcance tantos libros hace que empiece a amar la lectura. Ella sola se pone muchas veces a “leer” sus libros y cuando pasamos por alguna librería o biblioteca alucina con la cantidad de libros que hay. Si por ella fuera (y por mí) se los llevaba todos 😀

Si te ha gustado, si crees que puedo ayudar a más gente, comparte en RRSS y dale a me gusta.

Cómo educar niños maravillosos con el método Montessori – Tim Seldin

Tim Seldin es el presidente de The Montessori Foundation. Autor de varias publicaciones como “Cómo obtener lo mejor de tus hijos” y de éste libro, “Cómo educar niños maravillosos con el método Montessori”

En este libro se dan una serie de pautas muy básicas y una relación de actividades posibles a realizar con los niños de 0 a 6 años. En general, el libro está bien. Da algunas ideas para hacer con los peques y es muy fácil y cómodo de leer. Sin embargo, no es un libro para comenzar con el método Montessori, pues no explica las ideas más generales del método ni se centra en él, sino más bien en distintas actividades a realizar con los niños. No explica cómo hacer presentaciones de manera específica o el objetivo real de cada actividad, sino que hace un barrido general por algunos materiales muy conocidos del método, como la torre rosa o las cajas de color, y por otras típicas como algunos trasvases o ejercicios de vida práctica. Yo no lo recomendaría para alguien que no conoce las ideas generales del método, sino más bien para las personas que ya hayan recibido alguna formación más concreta y específica de la metodología y filosofía Montessori (porque es más una filosofía de vida que una metodología pedagógica).

Para mi entender, hay un capítulo que sobra por completo: el capítulo 4 sobre mantener la paz. En este capítulo se menciona hasta en 7 ocasiones (3 de ellas en la misma página) la frase “luchas de poder”. La maternidad/paternidad y la enseñanza de los niños NO DEBERÍA SER UNA LUCHA DE PODER. Primero, porque no es una guerra lo que estás haciendo. Son tus hijos, tus alumnos los que esperan lo mejor de ti y eso, sin lugar a dudas, no es una pelea continua. Y si así lo sientes, algo no va del todo bien. Y segundo, porque está más que demostrado por la neurociencia que el cerebro de un niño de entre 0 y 6 años de edad (aproximadamente) no tiene la capacidad para hacer planes maquiavélicos para arruinarte o hacerte la vida imposible. Hay muchas publicaciones al respecto que unen la neurociencia con la pedagogía y que cada vez dan más la razón a las pedagogías alternativas frente a las más tradicionales. Uno de los libros en los que se explica muy bien cómo evoluciona el cerebro en los primeros años de vida, y cómo se manifiesta eso en los niños es “El cerebro del niño” de Daniel J. Siegel (lo tengo a medio leer, escribiré reseña en breve si no pasa nada). También hay otro de un autor español, Álvaro Bilbao, que tiene muy buena fama, pero que aún no he tenido la oportunidad de leer: “El cerebro del niño explicado para padres”. Incluso hay artículos en la red que hablan de cómo esta “neuropedagogía” respalda los descubrimientos hechos por María Montessori hace ya más de 100 años (puedes leer uno de ellos aquí). Sin embargo, creo que en esta ocasión el autor no ha sabido reflejar como esta pedagogía trata de mantener la paz entre los niños.

Por lo que yo he podido percibir, el autor se ha centrado más en “traducir” al padre/madre/educador de educación tradicional los términos que usan a cómo tratarlo según Montessori. Pero no estoy de acuerdo en nada de lo que dice, y mucho menos en cómo lo dice. La manera en que el autor dice que los niños “nos ponen a prueba” (3 ocasiones) o que “tantean nuestros límites” (2) me llega a parecer un poco insultante hacia ellos. Cuando has leído algo de neuropedagogía entiendes que un niño no es capaz de hacer lo que dice el autor. Es nuestra interpretación como adultos a un comportamiento de un niño, que está más dominado por su parte emocional que racional. Si bien es cierto, creo que también pueden ser problemas de la traducción del libro. Yo lo he leído en español y siempre habla de “tu hija”, no usando un género neutro en las descripciones, sino más bien femenino. Pero, aunque quizás la traducción haya fallado en el sentido de repetir muchas frases, tengo la sensación de que el autor piensa que el niño siempre está en constante ataque hacia sus padres/educadores, poniéndolos siempre a prueba. Y eso no me ha parecido muy Montessori la verdad.

En resumen, creo que si ya tienes conocimientos sobre el método y algo de neuropedagogía (para no hacerle demasiado caso al capítulo 4), puede ser un libro útil para darte ideas con los peques. Pero tampoco lo he visto como para best seller… ¿Lo has leído? ¿Qué opinión tienes de él? Quizás yo lo he visto con ojos demasiado críticos…

Sin escuela – Laura Mascaró

Hace algún tiempo, creo que por casualidad, di con una youtuber llamada Laura Mascaró. Laura es una abogada que hace unschooling con sus dos hijos, principalmente con el mayor, que con 12 años nunca ha estado escolarizado. Laura está especializada en asesoramiento a familias homeschooler, ha escrito y dirigido el documental “Educación a la carta (la revolución pendiente)” y es presidenta y socia fundadora de la asociación nacional “Plataforma por la Libertad Educativa”.

A través de ella empecé a descubrir qué era eso del homeschooling y unschooling. Pero sin duda el vídeo que más me impactó fue uno en el que explicaba a su hijo qué era una raíz cuadrada. Yo, con todos mis años de estudio de cálculo, matemáticas, álgebra, geometría… no tenía ni idea de qué era una raíz cuadrada. Y cuando lo vi en su vídeo he de reconocer que me tocó el corazoncito. ¿En serio podía ser que con la cantidad de horas que le he dedicado a lo largo de mi vida a las matemáticas no supiera algo tan simple como qué es una raíz cuadrada? Siempre he reconocido que ya no recordaba hacer a mano raíces cuadradas (¿alguien se acuerda?) pero no saber qué es, el concepto en sí… Y, como con Montessori, pues empecé a leer y a leer.

Hace unos días, por su cumpleaños si no me equivoco, puso de manera gratuita en Amazon su libro “Sin Escuela”, disponible únicamente en formato digital. Y allí que fui yo a descargarlo de inmediato.

El libro es simplemente genial. Comienza con un poco de historia de cómo surge el movimiento homeschooler, lo cuál viene muy bien para una novata como yo. Con ello empiezas a entender un poco por qué surge todo esto que parece muy nuevo, muy moderno, pero que de moderno nada de nada… Así, enlaza perfectamente con la actual escuela tradicional, de cómo sigue estando vigente un sistema de educación procedente de la revolución industrial y que no ha sufrido ni un ápice de adaptación a los tiempos actuales.

Una vez puestos en situación, ya empieza a hablar del unschooling. Qué es, cómo surge, todas sus vertientes y la gran ventaja que tiene: la flexibilidad. Pero la parte que más me ha gustado es, sin duda, toda la de desescolarización interior, como los adultos que venimos de esa escuela tradicional nos vamos cuestionando todo y cómo nos vamos “convirtiendo” en adultos desescolarizados, adultos que no se rigen por un horario escolar, que no sienten la necesidad de saber todo de todo y que confiamos en el poder de nuestros hijos. En ese sentido, yo me siento muy identificada con muchas cosas de las que dice la autora. Pero también sigo siendo muy novata. Tengo que aprender mucho, y me alegro que este haya sido el primer libro sobre unschooling con el que me he topado.

Como siempre, los “peros”… son los que más se temen. Cuando se desconoce algo se tiende a temer de ello. Y muchas personas, además, lo critican muy duramente. Me encanta como Laura resume a la perfección esos grandes temores en 4 objeciones principales: conciliación vida familiar y laboral, capacitación de los padres para educar a sus hijos, socialización y, por último, legalidad. A cada una de esas objeciones la autora dedica un capítulo específico. Y a cuál más genial.

Si tuviera que ponerle alguna pega al libro sería que solo esté en formato digital 😀 Y os lo dice una ingeniera informática jeje. Creo que es uno de esos libros que me hubiera gustado subrayar e incluso oler cada una de sus páginas. Aunque kindle te permite subrayar lo que quieras, como que no es lo mismo. Además con este libro me ha pasado que me ha gustado tanto la manera de redactarlo como su contenido que una vez empecé a leerlo, no pude parar, y ni siquiera me acorde de “subrayar” nada. Eso quiere decir que volveré a leerlo, posiblemente varias veces, sobre todo cuando me empiecen a surgir dudas o cuando alguien cuestione tanto nuestra decisión personal de, de momento, no escolarizar a Valentina.

Me quedo con una frase que creo que resume muy claramente lo que es tener alma de unschooler:

“Poner condiciones al amor no es amar”
Laura Mascaró – Sin Escuela