Three-Part Cards: Numbers

¡Hola que tal! Un nuevo lunes os dejo vocabulario en inglés en formato tarjetas tres partes con los números del 1 al 20. Como podréis ver, los números siguen el código de color Montessori, con las unidades en verde y las decenas en azul. Espero que os gusten 😀

Nuestro mini proyecto sobre Picasso

Por fin puedo compartir con vosotros nuestro pequeño proyecto sobre Pablo Picasso. Lo iniciamos hace unos meses pero me ha sido imposible terminarlo hasta hoy. Hicimos una cuerda de la belleza junto con 10 cuadros del autor así como una foto del mismo para que Valentina lo reconociera.

Valentina tardó como día y medio o dos días en aprenderse los diez cuadros… Es alucinante, de verdad. Los niños a estas edades cada día me sorprenden más de todo lo que son capaces de aprender y a qué velocidad lo hacen. Los que me seguís en Instagram @una_ventana_abierta podéis ver los Stories que hago con frecuencia mostrando cada avance de Valentina. Esta semana, por ejemplo, ha aprendido a usar las tijeras y a cortar cartulinas. Pero en cuestión de 5 minutos, no os creáis que llevamos meses practicando… Sé de un peque un año mayor que Valentina que ya se sabe los principales órganos del cuerpo y dónde están situados. De verdad, si les damos la oportunidad, es increíble ver cómo absorben cada detalle.

Acompañando a esta actividad le fabriqué un mini libro con los 10 cuadros y con una pequeña descripción del cuadro así como algunos detalles de los mismos. Os lo podéis descargar aquí. Está en formato A5. Yo plastifiqué todas las hojas para que durara más, pero no es necesario. Todo depende de vuestros peques 😀 También os dejo las fotos de la cuerda de la belleza en tamaño 10×15 por si os queréis fabricar la vuestra propia. Yo también tengo las fotos plastificadas. A Valentina le encanta “verlas de cerca” así que para que nos duren un poco más, mejor plastificadas jeje

Espero que os guste. Cualquier sugerencia es bienvenida 😀

Charla sobre libertad educativa. Elche, Noviembre 2017.

El pasado día 3 de Noviembre se celebró en Elche una charla sobre libertad educativa, organizada por el Club de los Viernes y la Plataforma para la Libertad Educativa, en la que participó Laura Mascaró. Sobre ella ya os he hablado varias veces (aquí y aquí).

Ya sabéis de sobra que soy muy fan de Laura: sus vlogs, sus talleres, sus opiniones… Tenía muchas ganas de conocerla en persona así que en esta ocasión, que se acercaba un poco al sur de España, decidí ir a verla junto a Valentina y su papá. Nos fuimos en familia para disfrutar un ratito de su sabiduría y experiencia.

Valentina ciertamente no estaba tan interesada como yo jeje pero su papá pudo llevársela un rato al parque y que así pudiera yo disfrutar de Laura. Un poco penilla porque tenía muchas ganas de que mi pareja pudiera ir a este tipo de eventos para que cualquier duda que pueda tener él o con la experiencia del resto del público pudiera también aprender un poquito más sobre esto del unschooling. Esta vez no pudo ser pero tengo la esperanza de que algún día pueda venir a hacer algún taller con nuestra asociación Crespillos para la paz.

La charla para mi gusto fue muy cortita donde Laura hizo hincapié en que la verdadera libertad educativa que la Constitución Española garantiza (y de la que se habla tanto últimamente) no debería estar minimizada únicamente a si el colegio que quieres para tus hijos es concertado, bilingüe o religioso o no. La libertad educativa va ligada al tipo de crianza que queremos cada familia para con nuestros hijos. Y cada familia es un mundo, con infinidad de posibilidades. Y esa infinidad de posibilidades es la que debería haber a la hora de elegir un tipo de educación para nuestros hijos.

Tras una breve introducción donde Laura explicó todo esto, dio paso a ruegos y preguntas de los allí asistentes, que fueron una vez más las típicas preguntas sobre legalidad, qué hacer para sacar a los pequeños del cole y demás. Pero a mí lo que realmente me interesaba y me interesa en este momento es cómo “sobrevivir” a esto del unschooling son un sueldo menos en la familia 😀 En este sentido hubo una mamá belga madre de seis niños no escolarizados que me dijo cómo lo hacían ellos en casa y la verdad que me ayudó mucho ver que se puede hacer, incluso siendo familia numerosa. Fue un gran chute de energía. Muchas gracias señora belga 😀

Al finalizar la charla pude hablar un poquito con ella y le regalé unos crespillos típicos de Lorca, aun sabiendo que ella no puede tomar gluten… La verdad es que no sé si podría comprar crespillos sin gluten en Lorca (¿alguien lo sabe?). Espero que los pudieran disfrutar Jon y los niños. Me grabó para su vlog explicándole un poco lo que eran los crespillos. Podéis verlo aquí.

Os animo a que si realmente os interesa el tema del home/un-schooling no dejéis de verla en directo si tenéis oportunidad. Yo tengo unas ganas locas de ir a sus talleres. Espero que sea pronto.

Three-Part Card: Colors

Hoy quiero compartir con vosotros unas tarjetas tres partes que he hecho de vocabulario en inglés. Es vocabulario básico que estoy usando para un niño de 1º al que ayudo con el inglés pero que también me valen perfectamente para Valentina. Aunque ella aún no lee, suelo usar con ella la tarjeta que incluye la imagen y el texto (la correctora) y completo la actividad con los tubos de Safari Ltd. si los tengo, o con otras miniaturas.

En la web Mi Montessori tenéis muchísimas tarjetas tres partes en español, así como la finalidad que tienen. Desde mi web lo que quiero es tener también disponibles esas tarjetas pero en inglés.

Voy a intentar ir subiendo cada lunes tarjetas tres partes en inglés, con diverso vocabulario. Os dejo también en el menú principal de la web un enlace a todas las tarjetas que iré subiendo, para que tengáis un fácil acceso. Espero que os guste 😀

Experimento del día: volcán

Este experimento es muy llamativo y mola un montón hacerlo con los más peques. Se trata de ver la reacción del bicarbonato con el vinagre y transformarlo en un “explosivo” volcán. Para ello necesitaréis:

  • Un bote transparete
  • Vinagre
  • Bicarbonato de sodio
  • Jabón líquido para los platos
  • Colorante alimenticio
  • Purpurina o confeti (opcional

Llenamos el bote transparente hasta la mitad con el vinagre y agregamos el colorante y un par de cucharadas del jabón de platos, diluyendo bien la mezcla. Si además tenéis purpurina o confeti añadidlo también a la mezcla, para que el efecto sea aún más impresionante. Y ahora con una cuchara añadid el bicarbonato y… ¡boom! ¡El volcán ha entrado en erupción!

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Experimento del día: goma viscosa

Llevo un par de semanas desaparecida pero es que quería hacer una entrada especial sobre nuestro mini proyecto de Picasso pero se ve que se han alineado los astros y ni tengo fotos con la peque usando el material ni pudimos visitar la exposición que hay en Murcia…

Tengo un par de experimentos en la recámara y hoy os enseño el primero: la goma viscosa. Se trata de una especie de masa gelatinosa y un poco (bastante) guarreta ideal para hacer como actividad sensorial con los más peques. Lo que necesitáis para prepararla son los siguientes ingredientes:

  • Una cucharada de detergente líquido de lavadora
  • Media taza de cola blanca
  • Colorante alimenticio (opcional)

Mezclamos todos los ingredientes y ¡a pringarse!

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Experimento del día: arena kinética

Después de un par de semanas de post de reflexión y opinión personal, hoy vengo con algo mucho más liviano y que creo que os puede venir bien para hacer con vuestros peques. Se trata de hacer arena kinética casera, o arena mágica. Es un tipo de arena que no mancha y con un tacto mucho más suave que la arena normal. Una gozada 😀

Quienes me seguís en Instagram ya habéis podido ver cómo disfrutaba Valentina con esta actividad. Y es que las actividades sensoriales para niños tan pequeños son ideales. Ese tipo de experimentación es la que más les gusta: guarrear, básicamente jeje

Para hacerla necesitareis únicamente dos ingredientes: harina y aceite de bebé. Mezcláis 8 tazas de harina con una de aceite y ¡a disfrutar!

Me encanta cuando se concentra en lo que hace y saca su lenguita fuera jeje

Y, por supuesto, luego a recoger todo

Esta arena por supuesto se puede comprar en jugueterías o grandes superficies, como Amazon, pero suele ser bastante cara. Creo que ésta es una buena “receta” para tenerla en casa y así dejar a los más pequeños que sean ellos quienes la creen 😀

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El video viral de cómo no se deberían gestionar las rabietas

Lleva ya varias semanas siendo viral y “admirado” un vídeo en el que se ve a una niña en plena rabieta junto con su padre en lo que parece un aparcamiento al aire libre de un centro comercial. Os pongo una captura de pantalla del vídeo con la cara de la niña pixelada porque no voy a difundir el vídeo en sí.

El caso es que no pensaba hablar sobre este vídeo. Simplemente no me gustó cuando lo vi y punto. Pero entonces una amiga me enseño una conversación que tuvo por Facebook con una chica, amiga de otra amiga suya creo, y ahí ya sí es cuando flipé en colores.

El vídeo es, en sí, una clara falta de respeto hacia la niña. Primero por grabarla en pleno momento de descontrol de sus emociones. Y segundo, por publicarlo en Internet. Imaginad que os hiciera eso vuestra pareja. ¿A que ya no os gustaría tanto?.

Un niño en plena rabieta es por un descontrol de sus emociones, por no saber gestionarlas. Eso es algo que deberían enseñarnos en el colegio (en el colegio ideal que yo quisiera para mi hija, claro). En ese momento no se puede razonar con ellos porque su cerebro está totalmente desconectado. Y eso deberíamos entenderlo los adultos. Y entender también que nuestros hijos son personas con sus sentimientos y necesidades, que debemos respetarlos aunque no los compartamos, y que nuestro papel de adultos debe ser enseñarle a gestionar esa frustración. Es normal que te enfades, te gustan los caramelos y yo no te los doy. Entiendo tu enfado. Es lo más normal del mundo. Pero no siempre podremos tomarlos. No son buenos para nosotros. Aunque nos gusten, no podemos tomarlos siempre que queramos. Y aunque lloremos o gritemos no conseguiremos tomar más caramelos. Por poner un ejemplo así rápido…

Lo peor de todo yo creo que es que hemos normalizado que para enseñarles a gestionar todo eso un buen azote en el culo es lo que necesitan nuestros hijos. Como a nosotros nos pegaron pues es normal pegar a tu hijo. Pero a tu mujer no le pegues ¿eh? No se nos ocurriría pegar nunca a un adulto. Eso es violencia. Eso está mal. Incluso es delito. Pero un cachete a un niño… bah, eso no es nada (comparado con lo que podríamos hacerle). Ante un momento de falta de amor y cariño del niño respondemos con violencia. Bien. Así seguro que él va a responderte a ti con amor y cariño alguna vez. O a otro niño…

Bueno pues la conversación de mi amiga con esta chica no tenía desperdicio. Esta chica justificaba una y otra vez que si el padre le hubiera dado un cachete a la hija tampoco habría pasado nada, que no se puede hablar con niños de dos años y que si ella (mi amiga) lo hacía de otra forma es porque se cree que sabes más que nadie (cuando a ella le habían pegado azotazos de pequeña y tampoco había pasado nada…). Pero ya, para rematar, en medio de esta conversación habla alguien que parece ser docente, diciendo que si eso (lo de la chica azotada de pequeña) se hiciera más, otro gallo cantaría en las aulas… Bravo. Bien. Muy bien. Pobres alumnos. Luego mi amiga me explico que ninguna de esas dos personas eran madres. Pero vamos, tampoco lo justifica.

Voy a meditar un poco. Ooommmmmm disciplina positiva ooommmmmmm ponte de moda en las familias ooooommmmmmmm ponte de moda en las aulas ooooommmmmmm A ver si así funciona… Porque por más estudios nuevos que salgan, por más que lo digan los psicólogos y por más demostrado que esté, la modificación de conducta (sea por la vía que sea) no es la solución. Cuánta falta tienen muchos adultos de educación emocional. De verdad…

Para terminar, voy a poner toda la conversación del padre y la hija traducida para que, sin imágenes, me digáis qué os parece. Y ya si queréis rematar, cambiad HIJA por MUJER, a ver qué tal queda:

NIÑA: (llorando).

PADRE: (con cara de indiferencia) ¿terminaste?

HIJA: (asiente con la cabeza)

PADRE: A mí me parece que sigues quejándote. ¿Escucharás la historia y dejarás de quejarte?

HIJA: (asiente con la cabeza)

PADRE: ¿Vas a dejar de gritar? ¿Vas a escuchar? Porque todos pueden verte haciendo el ridículo

HIJA: (asiente con la cabeza y mira el móvil con el que la graba su padre)

PADRE: No entraremos en Walmart hasta que te calmes. Si entramos y lo haces de nuevo, saldremos y nos sentaremos aquí. No nos moveremos hasta que yo diga. No tenemos que estar en la tienda con mamá, es un privilegio.

HIJA: (sorbe mocos y parece calmarse)

PADRE: (ahora mira directamente a la cámara) Cuando consientes mucho a tus hijos esto es lo que sucede. Es nuestra culpa por crecer pobres, no teníamos nada y no sabemos decir no a los niños. No me importa si naciste en cuna de oro, no consientas a tu hijo porque esto es lo que sucede (enfoca a su hija). Y cuando debes ser firme y nos les gusta, así actúan. No me importa si los niños gritan en Walmart, lo que me molesta es que no se detengan cuando se lo digo. Por eso estamos en este estacionamiento hasta que la señorita decida dejar de gritar. Los niños consentidos se pasean por Walmart con sus tablets, está bien si tiene, pero no deberían verlas cuando no se supone. Ese es el problema (vuelve a enfocar a su hija). No crío a mis hijos para que sean así, espero que tú tampoco. En mi casa no lo hacemos así. Me harán caso y los haré hacerme caso o serán castigados. No golpeo a mis hijos, no hago eso. Les quito algo, les hago que se sienten, y les digo que no me molesta. (con vocecilla) “Sólo tiene 3 años” “Es solo un niño” ¿Y qué? Si tú no les enseñas, ¿cómo aprenderán? Les compramos cosas y se las quitamos cuando no se las merecen. No hacen un berrinche en Walmart y luego reciben un premio. A veces tus hijos gritarán en Walmart y está bien, pero no así. No acepto esto… (a su hija) ¿Ya terminaste? ¿Estás segura? Limpia tu rostro como una niña grande

HIJA: (obedece).

PADRE: Limpia bien tu rostro. Eres una niña grande, ¿no? ¿Eres una niña grande? ¿Eres fuerte? ¿Eres fuerte?

HIJA: (asiente con la cabeza)

PADRE: ¿Vas a aguantarte?

HIJA: no

PADRE: ¿No te aguantarás?

HIJA: (niega con la cabeza)

PADRE: Entonces no entraremos a Walmart. ¿Quieres entrar en Walmart?

HIJA: (asiente con la cabeza)

PADRE: Entonces debes aguantarte. Y actuar con sentido común y como si tuvieras padres en casa que te educan. ¿Me entiendes?

HIJA: (asiente con la cabeza)

PADRE: ¿Ya terminaste?

HIJA: (asiente con la cabeza)

PADRE: Mira ahora tu linda cara está toda sucia. Sigues siendo linda pero aún así… ¿Ya terminó el berrinche?

HIJA: (asiente con la cabeza)

PADRE: Porque si no, nos quedaremos afuera. Y nos sentaremos en este coche, sin cachetes. Así es cómo le enseñas a tus hijos, los sientas en el coche, o los sientas junto a nada. Nada de gritos, quizás en casa lo haga, pero no hago eso, no voy a discutir con una niña de 2 años. Soy el papá, soy el adulto. Nos sentamos hasta que el niño actúe bien. Mamá está de compras, sin ningún niño gritando. Mi papá siempre nos llevaba al coche si actuábamos mal. Y nos miraba fijamente como amenazando. Yo solo les digo a mis hijos que no regresaremos a la tienda hasta que dejen de gritar. Pueden gritar en el coche (la hija saluda a alguien) ¿Ahora estás feliz?

HIJA: (asiente con la cabeza)

PADRE: (limpia la nariz de la hija con los dedos. Luego, con cara de asco se limpia los dedos en su propia camiseta) Cosas de padres. ¿Terminaste?

HIJA: (asiente con la cabeza)

PADRE: ¿le dirás “lo siento” a papá? ¿lo sientes?

HIJA: (asiente con la cabeza)

PADRE: Dile “lo siento” a papá. ¿Lo dirás? Di “hola”.

HIJA: (saluda con la mano)

PADRE: Estábamos en un descanso de actitud. (parece que le habla una mujer) Estábamos tomando el aire porque la señorita no dejaba de gritar. (se oye a la mujer de fondo) Sí, no hay problema.

MUJER: (de fondo, y mientras pone caritas el padre) A mí me han dicho que necesito un ajuste de actitud.

PADRE: ¿Qué? ¡No puede ser! (enfoca a una mujer que pasaba). Que Dios la bendiga. (caritas del padre). Vamos al baño. (coge a la hija en brazos) Sí, estamos felices. Así son los niños. Bipolares. Todos los niños son bipolares. Los niños no saben lo que hacen. ¿Qué pasa? (a su hija, que ahora lleva en brazos) Mmmm. Bueno, vamos al baño. Y está muy feliz, mírenla.

HIJA: (sonríe y hace como que baila en los brazos de su padre)

PADRE: Recién estaba gritando como loca. ¿Qué le pasa? ¿Qué le pasa?

HIJA: hay bolas

PADRE: Sí, son bolas saltarinas, pero no juegues con bolas, nunca… (mirando a la cámara) Bueno, así se lidia con esto. Mamá probablemente esté preocupada. ¿Querías ir al baño o sólo era una mentira para entrar? ¿Era mentira? Sabes lo que pasa cuando mientes…

HIJA: (asiente con la cabeza)

PADRE: (le mira a ella y luego a la cámara de reojo, y para la grabación)

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Vuelta al cole… y a las guarderías

Llega septiembre y el tema central es la vuelta al cole. Vuelta cargada de ilusión, llantos, gastos y más gastos. Pero hoy no quiero hablaros de los colegios en concreto (de hecho nosotros ni volvemos ni empezamos ni empezaremos cole). Hoy quiero hablaros de las guarderías, a las que también se vuelve o empieza llegado septiembre.

Ya os he contado nuestra experiencia con las guarderías en este post. Y es que, para mi entender, son eso, sitios donde “guardar” a los niños mientras ningún miembro de la familia puede hacerse cargo. Ni escuelas infantiles, ni espacios educativos ni ningún otro sinónimo o, mejor dicho, eufemismo para lo que creo que realmente son. Ningún niño ni niña necesita ir a una guardería antes de los tres años. Lo que necesita un niño es estar con sus padres. Todo el tiempo que le sea posible.

Hay muchos mitos sobre las guarderías: que si van a socializar más, que si se harán más inmunes a los virus, que si van a aprender muchas cosas… Todos totalmente FALSOS. Y no lo digo yo, lo dicen muchos artículos bastante más prestigiosos que mi simple opinión. Podéis leer algún ejemplo aquí, aquí y aquí.

Tener que llevar a tu hijo a una guardería es una necesidad de los padres no de los niños. Por mucho que nos digan familiares, amigos y conocidos nunca será realmente lo que el niño necesita. La realidad es esta. En España, este nuestro país, las bajas por maternidad/paternidad son ridículas: 16 semanas para la madre y 4 para el padre (Agus disfrutó sólo de 2). Por más que la OMS y la AEP recomienden lactancias naturales no menores de 6 meses, por más que recomienden el apego seguro de madres hacia sus hijos, por más que lo recomienden organismos que sí entienden sobre el tema, a las madres nos venden una y otra vez todo lo contrario. Y, además, nos hacen pensar que si no hacemos lo que nos dicen encima lo estamos haciendo mal. Porque claro, todo el mundo sabe más que la OMS y la AEP, por ejemplo.

Yo también estaba convencida de que lo mejor para mi hija era meterla en una guardería en cuanto se me acabara el permiso de maternidad. Y lo hice. Duró tres días. Tres largos días que me costó darme cuenta y decir YA BASTA a mucha gente para hacer lo que realmente veía y sentía: que mi hija no estaba ni estaría allí mejor que conmigo o con un familiar. Y con la abuela se quedó. Porque, después de sus padres, no iba a estar mejor con nadie más que con un familiar propio.

Hay gente que piensa, bueno, vale, pero a los dos años, un añito antes de entrar al cole, le hace bien. Así se acostumbra a estar con más nenes y el inicio del colegio es menos traumático. Estamos empeñados en que antes es mejor. Antes está con nenes, antes se acostumbra al colegio. Antes está con virus, antes se inmuniza. Y no es cierto. Lo que hacemos es exponerlos a situaciones antes de que realmente estén preparados para ellas. Que lo separen de su figura de apego cuanto antes, aunque llore, que se aguante durante semanas o meses, antes aprende. Claro que si, guapi. Que se exponga día sí y día también a bronquitis, neumonías y virus varios, que así antes se inmuniza. Claro que sí, guapi.

Si un niño o niña llora todos los días al entrar y/o salir de la guarde es porque no está preparado para estar allí. No es normal. Por mucho que nos vendan la moto. Y, bueno, lo de los virus es que ni siquiera está demostrado científicamente. Enferman más porque su sistema inmune no está preparado para soportar esos virus. Y no lo estará antes porque lo expongas más. Al revés, lo debilitarás más.

Y aún así, erre que erre. Que sí, que son lo mejor del mundo mundial. Porque si no escolarizamos cuanto antes a nuestros hijos muy probablemente no serán los supergenios que queremos que sean. Porque, claro, hace 50 años no había guarderías y mira lo mal que hemos salido todos ¿verdad? ¿Cómo habrá sobrevivido la humanidad durante tantos miles de años sin guarderías? Pues precisamente por eso, porque estaban con su persona de apego. Así es como sobrevive realmente una especie. Pero ¿qué saben los miles de años de evolución humana respecto a ese familiar o amigo que “su hijo fue a la guarde y tampoco ha salido tan mal”?

Pues bien, es cierto, no han salido tan mal. Nuestra generación es la que más ansiolíticos y antidepresivos toma de la historia, pero vamos, seguro que no tiene nada que ver con el tema del desapego tan temprano. Seamos realistas. Las guarderías existen por las políticas de conciliación son una mierda como un piano. Así, con todas sus letras. MIERDA. Una madre debería estar con su hijo/a, como mínimo, los tres primeros años de su vida. Y no porque en España se empiece el colegio a los 3 años, no. Sino más bien porque son los años más esenciales de su vida, donde se formará su carácter y, aunque no lo creamos/sepamos, los que marcarán el resto de sus vidas.

Y, a pesar de todo, cuán esenciales son hoy en día las guarderías ¿verdad? Porque no todo el mundo tiene la posibilidad de quedarse con sus hijos o de que se los quede un familiar. No todos tienen esas suerte. Hay más opciones además de las guardes. Por ejemplo, las madres de día o que los cuide en su propia casa una persona contratada. Pero ojo, que los precios tampoco son para todos los públicos.

Lo único que me gustaría con toda esta reflexión que tenía hoy que hacer, porque de verdad que necesitaba decirlo, es que si tienes que llevar a tu hijo/a a una guarde porque no tienes realmente a nadie con quien dejarlo, que por favor escojas bien. Hay muchos buenos profesionales a pesar de no tener todos los medios que les gustaría tener. Incluso en Lorca están empezando a surgir algunas opciones interesantes. Pero que no sólo sea por cercanía al hogar o porque esa guardería le vino bien al hijo de alguna amiga. No. Por favor, busca algo que le de a tu hijo el amor, comprensión, cariño y tiempo que podrías darle tú en caso de estar con él. Es lo que realmente necesita. Ni materiales, ni fichas, ni pegatinas cuando ha hecho algo bien. No. Necesita amor por encima de todo. Lo notarás cuando sea adulto. Ya lo verás.

Hoy ha sido un post largo y muy personal. Cada uno es libre de hacer lo que mejor considere por y para sus hijos. Como nosotros hacemos con nuestra hija. Todos queremos lo mejor para nuestros hijos y siempre vamos a obrar con ese objetivo. Pero lo de las guarderías sí porque sí… de verdad, es que me duele mucho el corazón cada vez que lo oigo. Y tenía que decirlo. Seguro que algún hater me gano con este post. Pero es lo que tiene opinar públicamente. Y, bueno, suerte que podemos opinar en público, porque hace unos años…

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