Sobrevivir

Qué bonita es la primavera. Sobre todo lo que se conoce como entretiempo: ese tiempo que te hielas por las mañanas y a medio día te cueces. Ese tiempo en el que te vistes por capas, que al final o te acaban sobrando y te faltan. Es precioso, ¿verdad? Y, por supuesto, todo lo que conlleva ese entretiempo: alergias, catarros, gripes… Y ya, si encima de todo, le añadimos coger todas esas cosas toda la familia a la vez… eso es ya la repera eh? 😉

Por si no lo habéis notado, estoy en plan irónico 🙂 Y es que desde que soy mamá recuperarme de cualquier simple catarro es como una odisea. De siempre he sido una persona que he tendido a enfermar con bastante frecuencia. Nada grave, todo catarros, faringitis y cosas así, pero con demasiada frecuencia. Normalmente en dos o tres días estaba solucionado. Pero claro, no sabía lo que influía el descanso en esa recuperación. Al ser mamá la palabra “descanso” como que no existe demasiado.

Sin embargo, y a pesar de que creía que lo peor era ponerse enferma siendo mamá, una vez más la vida me da una nueva lección. Si ya no puedes con tu cuerpo enfermo y con una niña pequeña con las pilas a tope, vamos a sumarle el que tanto ella como su padre también enfermen. Los tres hemos estado enfermos, a la vez, durante ¡¡¡tres semanas!!!

Empezó la peque con diarrea a lo que luego se le sumó faringitis. A los tres días caí yo, con un catarrazo de esos de campeonato. Y su padre, que también se sentía algo mal esos mismos días, cuando ya parecía que Valentina y yo sacábamos la cabeza (sobre todo la peque que tiene una capacidad de recuperación increíble), llega su fiebre y su dolor de huesos. Total, 3 semanas completas de virus rondando por casa. Y yo venga a abrir ventanas para que se fueran 🙂 🙂 🙂 ¿No me digáis que eso no es sobrevivir?

Han sido unos días de abusos de iPad y Frozen, y yo viendo Stranger Things y Designated Survivor, episodio tras episodio. No me molesta que la peque use el iPad o vea películas. De hecho creo que aprende también mucho con eso. Pero siempre con moderación. Y estas tres semanas, no ha habido moderación ninguna. Solo supervivencia. Tuvimos que recurrir a la abuela para que por lo menos pudiéramos comer un par de días. Que, por cierto, también ha caído la pobre…

Me encanta el buen tiempo. Me encanta el calor, el verano. Me encanta Olaf 😉 Pero esto del entretiempo nos mata… Y con niños no hay posibilidad de descanso. ¿Cómo lo lleváis vosotros? Todo truco de supervivencia se agradece 😀

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