Charla y taller Yvonne Laborda – Elche (Enero 2017)

Hoy quiero hablaros de una mujer que prácticamente acabo de conocer pero que me ha tocado el corazoncito en apenas unas horas con ella: Yvonne Laborda. Yvonne es terapeuta Humanista-Holista y asesora en Crianza Consciente. Además, tiene tres hijos que nunca han estado escolarizados y que aprenden mediante Unschooling. Yo, personalmente, no la conocía mucho pero una amiga me comentó que iba a dar una charla gratuita y unos talleres presenciales este pasado fin de semana en Elche, y que seguro me iban a gustar muchísimo. Y acertó 😀 (gracias Eva)

Durante el fin de semana había varios talleres pero yo concretamente asistí a una charla debate gratuita organizada por el AMPA del CEIP Princesa de Asturias, titulada “Educación consciente: dando voz a los niños” y a un taller vivencial el domingo llamado “La niña que fui, la madre que devengo”.

Sobre el taller vivencial no os voy a contar demasiado. Fue algo muy profundo y muy muy personal y que por supuesto recomiendo 100%. Digamos que fue como una terapia de grupo en la que se nos removió a todos el alma y que creo que es muy necesario para mucha gente, más de la que pensamos. Si tenéis alguna vez la oportunidad de ir, no lo dudéis.

La charla fue algo más dinámica, más impersonal. Aun así, hubo más de una lágrima pero muy sanadora 🙂 Lo que hace Yvonne es mayoritariamente dar voz a los niños, que se les escuche y se les respete. Los niños son unos expertos en inteligencia emocional. Todo lo que hacen lo sienten y lo expresan. Sin embargo, somos precisamente los adultos los que “suspendemos” en este tipo de educación emocional. Y, lo que es peor, es que los adultos somos los que intentamos controlar esas emociones de los niños, reprimirlas, solo por el hecho de no descontrolar nuestras propias emociones.

Yvonne ponía como ejemplo su hijo, que juega al ajedrez pero que no puede jugar sentado, está siempre en continuo movimiento. Y ella no puede concentrarse para jugar con él. Pero en vez de reprimirle y decirle continuamente “siéntate, no ves que así no puedo?!?!?!” ella respeta esa forma de ser, que es perfectamente legítima y que el niño no es el que tiene el problema, sino ella que necesita más calma para concentrarse. Y en lugar de reprimir al niño, ella opta por irse un momento a la cocina, prepararse una infusión, tomársela y calmarse, y después seguir jugando con su hijo al ajedrez. ¿Cuántos de nosotros hemos tenido una situación parecida? Niños que no paran de moverse, de hablar, de expresarse de mil maneras… y que nosotros como adultos reprimimos e intentamos controlar para que no nos descontrolen. Cuando realmente el problema no es del niño, sino de nosotros mismos.

Cuando se opta por otro tipo de educación, ya no solo a nivel académico sino en casa también, como la que nosotros hemos optado, a veces (demasiadas veces) te sientes sola. No todo el mundo lo entiende y no todo el mundo lo respeta. Y dudas. Dudas mucho. Una de las cosas que comentó Yvonne es precisamente eso, la soledad con la que se empieza en este mundo y que ninguna madre y que ningún padre deberían estar solos. Por ello la importancia de las tribus de madres: grupos de madres (o padres) que comparten esas mismas inquietudes y que se juntan para apoyarse mutuamente, para animarse, darse consejos (sin ser juzgados continuamente). Cuando empezamos a conocer a más gente en Lorca interesada por una educación alternativa fue como un alivio, un “uffff pues no soy tan rara” XD Ahora hemos formado una “tribu” también muy interesante, muy querida y muy muy necesaria.

Yvonne habla de los 4 pilares fundamentales que un niño todos necesitamos:

  • 1. Presencia: un niño necesita la presencia de sus padres constantemente. Es esencial que estemos con ellos. Somos LO MÁS IMPORTANTE para ellos.
  • 2. Validar lo que se quiere, lo que se siente. Todos los sentimientos, todas las emociones son legítimas. No hay emociones malas ni buenas sino necesarias en ese preciso instante.
  • 3. Nombrar la verdad, darle nombre a los sentimientos y emociones. No vale ocultar la tristeza diciendo un “no me pasa nada” o un “se me ha metido algo en el ojo”. No. Tenemos que ponerle nombre y decirle a nuestros hijos la verdad: estoy triste (o enfadada, o contenta, o rabiosa…) por esto o por lo otro.
  • 4. Conexión emocional. Hay que hacer un ejercicio de empatía para entender por qué el niño siente eso en ese preciso instante, y entenderle, comprenderle y acompañarle en ese sentimiento.

Con estos cuatro pilares lo que estamos dando a nuestros hijos es AMOR INCONDICIONAL, hacemos de la crianza una crianza consciente y educamos a nuestros hijos como adultos respetuosos y empáticos con los demás. Recuerdo una chica que le preguntó a Yvonne que le daba miedo criar a su hija “demasiado blanda” e Yvonne le contestó que nadie va a terapia ni necesita ayuda profesional por recibir demasiado amor. Y cuánta razón lleva. Nos hacen creer que a los niños hay que limitarles, anularles. Y eso tiene como consecuencia una generación de adultos que necesita el mayor número de ansiolíticos recetados en toda la historia de la medicina.

Durante la charla también surgió uno de los problemas a los que nos enfrentamos, en la fase inicial principalmente, todos los que decidimos educar a nuestros hijos de una manera distinta, más respetuosa: el tener que estar continuamente justificándonos con todo el mundo sobre el por qué hacemos esto o dejamos de hacer aquello. Yvonne, que por supuesto también ha pasado por esos momentos, llegó al punto de darse cuenta de que cuanto más se justificaba con el resto de personas, más poder le daba a esas personas para criticar o cuestionar su manera de hacer las cosas. Pero realmente lo que debemos darnos cuenta es de por qué esas personas nos cuestionan. Hay que validar a ese adulto que no conoce o no entiende que haya otras formas igualmente válidas a las suyas, y ponernos en su piel. Y llegará un momento en el que, cuando los hayamos comprendido, ellos mismos dejarán de cuestionarnos. Me gustó mucho esa forma de ver las cosas. Nosotros estamos ahora en esa fase y creo que debemos relajarnos un poco más en ese sentido y entender que no todo el mundo tiene la capacidad de abrir su mente a otras alternativas.

Como veis fue un debate muy muy interesante. Se trataron temas muy personales y otros muy generales sobre crianza consciente y educación emocional. Y después de tres horas de charla y echarnos literalmente de la sala donde se celebraba, me encantó una última frase que dijo Yvonne:

Y ahora, paséatelo por el cuerpo

2 opiniones en “Charla y taller Yvonne Laborda – Elche (Enero 2017)”

  1. Madre mía Iría me encantaría acudir a alguna, pero como trabajo los fines de semana, yo he leido algunas publicaciones en su web, me tocan …en lo más hondo, en mi caso tengo algunos dilemas mentales siempre presentes, por mi nene, quiero hacer lo que sea mejor para el , y potenciar al maximo sus capacidades…., bueno que mil gracias por el post, ahhhh!! Roberto va al cole y aun asi siempre ando justificandome uffff…jjjj te entiendo.un 💋 besito guapa, felicidades por este blog

    1. Si, lo de las justificaciones lo hacemos todas las mamis en mayor o menor medida. Un rollo la verdad. Pero bueno, lo mejor, pasar de todos jeje

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