Primer día en el aula Montessori – Día Unschooling

Hoy quiero mostraros el estreno que hemos hecho de nuestra pequeña aula Montessori casera (podéis verla aquí) y cómo pasamos un día en nuestra vida sin escuela.

Nos levantamos sin prisa, entre besos y abrazos (muchos muchísimos) y después de desayunar le he mostrado a la peque su nuevo cuarto de “juegos”. La verdad es que se nota un cambio muy importante en la actitud de Valentina al verse en un ambiente preparado. Ya lo había visto en ella cuando hemos visitamos la escuela Libre Natura o la Montessori de Murcia. Es un ambiente que llama a la curiosidad, a querer descubrir cosas.

Cuando ha entrado en la habitación ha mirado a todos los rincones de la misma. No sabía por qué material decidirse. Ha estado un buen rato con la pizarra, en la que le encanta mojar la tiza en agua antes de escribir. Me ha sorprendido bastante porque sin yo decirle nada ella sola mojaba la tiza y luego la volvía a poner en su sitio antes de coger otra tiza distinta.

La caja de husos le encanta, pero sobre todo le gusta mover el cubilete donde están todos los husos y tirarlos por toda la habitación. Ahí he de ponerle una pega a los muebles, y es que están separados del suelo poco menos que un centímetro, lo suficiente para que se cuelen los husos 😀 Menos mal que no los he atornillado a la pared aún.

Tras ello ha estado otro buen rato en la mesa de luz. Siempre le ha gustado y desde el principio ha llegado a estar cerca de los 30′ concentrada en ella. Hemos contado el cuento de Cocodrilo, de Kalandraka, con la mesa de luz y después ha estado con unas piezas de madera que teóricamente son para ensartar entre ellas, pero el juego preferido de Valentina es esparcirlas por toda la habitación (y, por ende, colándose también debajo de los muebles). Estas piezas las aprovecho también para enseñarle los colores, o contar mientras las recoge.

He de decir que lo que peor llevamos con Valentina es a la hora de recoger sus juguetes. En casa nunca quiere recogerlos, a pesar de que sé que es capaz de hacerlo pues en las clases de música lo hace perfectamente. En una ocasión intentamos que recogiera sí o sí un material y, aunque siempre le hablamos con tranquilidad, sin gritos, con cariño y mostrándole todo nuestro afecto, nos costó dos horas de reloj con su correspondiente rabieta. Escuchar dos horas llorar a tu hija es de lo peor que te puede pasar. No sé cómo pudimos mantener el tipo tanto mi su padre como yo, sin perder en ningún momento los nervios. Pero nos sirvió para comprender que con eso sólo lograríamos lágrimas. Así que desde entonces procuramos enseñar (como con todo) a través del ejemplo. Cuando llega la hora de recoger algo, se lo pedimos a la peque y con canciones, juegos o malabares varios recogemos con ella. Y, aunque siempre acabamos nosotros recogiendo muchísimo más que ella, es cuestión de paciencia. Poco a poco lo intenriorizará y lo hará sola. Solo es cuestión de tiempo y mucha ternencia (ternura + paciencia 😀 ).

Hemos estado en la habitación alrededor de una hora o así. Valentina ha empezado a impacientarse por lo que hemos salido a la calle un rato a jugar y a aprender de todo lo que nos rodea.

Por supuesto, aplicamos todo lo que podemos en vida práctica. Procuro que participe en hacer la comida, poner la mesa, hacer camas, ayudar en las tareas del hogar… Hace poco le compramos vía Amazon un cuchillo de cortar verduras y otro de mantequilla. Suele prepararse sus snacks a media mañana o a veces también la merienda. Hoy hemos usado el cuchillo de cortar verdura para cortar zanahoria y apio. La zanahoria aún está muy dura para ella así que he tenido que ayudarla un poco.

Después de comer una siestecita y de merienda crepes de chocolate. Y aprovechando que hoy hacía muy buen día hemos salido a pasear por la tarde y a ver a la bisabuela.

Y así es básicamente como pasamos nuestros días de unschooling. Alternamos con las clases de música los martes, visitas a la biblioteca infantil, juegos en la ludoteca del centro comercial… Lo bueno de esto es la flexibilidad que tenemos. No hay necesidad ninguna de planificar nada y todo surge de manera espontánea. Así que nunca tenemos dos días iguales. Pero también tengo que decir que siempre son bien recibidas cualquier idea de actividades con niños 😉 Se me acaban las ideas, sobre todo para los días de frío jeje.

4 opiniones en “Primer día en el aula Montessori – Día Unschooling”

  1. Una habitación genial!! Tus últimos posts nos están dande un empujoncito de positividad, porque últimamente lo necesitamos de verdad. Gracias!
    PD.: Nosotra también tenemos las besta y son un agujero negro!!! Jajaja

  2. Que bonita la habitacion Montessorri, a ver si quedamos un dia que haga bueno y vamos al parque debajo del cole san Cristóbal el segundo y ultimo de madera aqui en Lorca , que yo sepa, esta en tres alturas y digamos con una zona de naturaleza incluida jjjj….para buscar tesoros. Pa los días de frío rotación de visitas..😘

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